6.11.09

los recuerdos asomados

La brisa juguetona se cuela por el balcón abierto y mece suavemente los visillos, mientras la mañana cáilda transcurre entre el ruido de la vida y las olas de mar. Las gaviotas chillan en el puerto, elevándose entre corrientes de aire, todo erizado de velas blancas y marineros afanosos. El olor de la sal se mezcla con el de lo que fue y lo que será y el de las cosas desconocidas allende el mar. Entonces los recuerdos se asoman al balcón, y miran atentamente hacia abajo, hacia la calle, hacia la vida, que cambia tan rápido que parecen breves aleteos de colibrí, con prisa, a trompicones, sin demorarse en nada pero parando por todo. Y cuando los cálidos rayos de sol, cada vez más débiles por el invierno, se pasean entre todas esas historias particulares, anónimas, todas con su propio principio y un incontrolable fin, todas con su propio fragmento de la perra vida como certificado de que sufrieron la cruel broma de estar vivos, todas, se funden en una sola cosa que a cada minuto crece, como bestia sobrealimentada y mimada, que traga cada segundo utilizado, deshechado y olvidado, para convertirlo en recuerdos.

Y ese tiempo usado se aplotrona en los balcones y observa atentamente la calle, mudo centinela de los momentos que aún han de pasar bajo su mirada, siempre en silencio, sin comprender cómo todo sigue su trascurso después de haber marchado sin que nadie diera cuenta de su falta, hasta que se resigna y deja en paz el presente para refugiarse en el pasado y observar con añoranza, desde ahí arriba, el puerto, las gaviotas, el sol y la vida.


Imagen por: Hel Des

4 comentarios:

ClavedeFa~ dijo...

Es bastante triste.

Saludos de colores =)

Kiwi dijo...

Es triste??
Cuando lo es escribí no pensé que a la gente le pudiera parecer triste...

No se, quizá sea cuestión de puntos de vista.

Tomo nota!
saludos!

Belén dijo...

Yo no lo veo triste, lo veo natural.. cuando ya se ha visto casi todo, es cuando se puede empezar a ver...

besicos

Paprika Jonhson dijo...

me gusta este pasillo. me sabe a fresas y a otoño combinado con tequila.